TopCincos: Cosas que dicen los hombres – y lo que realmente quieren decir.

  1. Me cuesta mucho expresar mis sentimientos. No siento nada por vos.
  2. No me llegó tu mensaje. Me llegó y lo leí pero ni en pedo dejaba de salir con mis amigos para verte a vos.
  3. Soy diferente a los demás hombres. Soy idéntico a todos.
  4. Es la primera vez que me pasa. Soy impotente.
  5. Te juro que me gusta estar con vos, no importa si no garchamos. Quiero verte porque sos la única que me puedo garchar fácil.

TopCincos: Cosas de los hombres que nunca van a dejar de sorprenderme

  1. La facilidad para aparecer y desaparecer. Es decir, un día te matan a mensajes y llamados y al día siguiente se los tragó la tierra. De hecho hay algo que he bautizado como ”iniciar la retirada”. Ocurre cuando un pibe con el que saliste algunas veces, digamos 2 o 3, de repente deja de contactarte y si no fuera porque vos lo llamás, no tendrías ni noticias de él. Ese pibe está “iniciando la retirada”. Consiste en ir borrándose de a poco, es decir, sin dar la cara, como para que todo el asunto “desaparezca solito”. Una grasada total.
  2. Cómo tardan 140 horas para responder un mensaje de texto. ¿Qué mierda hacen con el celular? Para mi, la concatenación lógica de eventos a la hora de recibir un sms es: leo, pienso, respondo. Me pasó de pibes que tardaron literalmente 3 horas en contestar. Nadie está TAN ocupado. Además, el mensaje pierde validez después de tanto tiempo y el delay genera que esté obsesivamente mirando el celular hasta que llegue la fucking respuesta. ¿Tan difícil es? Algunos dicen que la tardanza en responder es proporcional al interés de esa persona en vos, a saber; más tarda, más le importás un carajo. También sucede lo opuesto: si responde al instante está desesperado. Eso nunca es bueno.
  3. Cómo se toman tan en serio los partidos de fútbol entre ellos. Se de pibes que se mandan cadenas de mails eternas planeando “la táctica” para el partido del fin de semana…en cancha de papi!!!!!!!!! (N.E.: partido 5 contra 5). Déjense de joder…son horribles!!!!
  4. La forma en que reaccionan si tienen un percance a la hora del sexo…Más conocido como “si no se les para”. En general, esto es lo que pasa cuando a un hombre no le funciona su miembro: primera reacción, el clásico “no puedo creerlo” (a veces acompañado de la variante “te juro que nunca me pasó“). Después de ahí, es todo incómodo. El pibe se pone serio y se queda callado y ella, lógicamente, intenta remontar la situación con chistes y frases hechas tipo “no te preocupes, es normal“ (aclaración: no lo es, sí preocupate). Pero no hay caso, el pibe cambió para siempre. En definitiva lo frustrante de todo el asunto es que al final quien la pasa peor es la mina; se queda sin garche y tiene que aguantarse a la momia de pito blando. Horror!!!! Huir cuanto antes.
  5. El hecho de que solo tengan 4 frases para describir la ropa de las mujeres:Es ridículo” “Es un pijama” “Es la carpetita de la abuela” “Es de gato“.

TopCincos: Por qué los hombres siguen viviendo en 1920

  1. Todavía piensan que si una mina hace el primer avance “está regalada”. Hace no mucho tiempo una persona del sexo masculino me dijo, en textuales palabras: “El problema con chaparme a una mina en un boliche es que el lunes ya me está mandando mensaje para ver en qué ando. Yo a esa mina no le respondo más, porque está muy fácil”. Es cierto que un gran error de las mujeres es mandar mensajes sin sentido (sin sentido para los hombres, claro), pero de ahí a pensar que porque una mina manda un mensaje ya está regalada, hay un abismo. Una dosis de realidad para los hombres: primero, ¿dónde les entra tanto ego? y segundo, a veces las minas estamos SIMPLEMENTE aburridas y queremos charlar con alguien o mandar mensaje para sentirnos bien. No significa nada más que eso. Nadie se quiere casar ni tener hijos solo por un par de palabras en el celular. Maduren.
  2. No pueden entender que las mujeres también disfrutan de -y pueden mantener- una relación sin compromisos. Vuelvo a lo mismo, relánjense, no son ni tan lindos ni tan copados como piensan que son. Las minas a veces lo único que buscan es un chongo. Posta!!
  3. Asumen que una mujer que se viste escotada y/ó con pollera corta es un gato o “quiere guerra” (sic). ¿No puede ser simplemente que la mina esa le guste mostrar las lolas o las piernas porque le gusta su cuerpo? De todas maneras eso revela, una vez más, el pensamiento binario de los hombres: “Escote=trola Pollera mini=quiere masa”.
  4. Piensan que hacer cosas de a 2 con otro hombre es de gay. Por ejemplo, ir al cine. Qué boludos que son!!!
  5. pd: muerte a este polista negrero! (Bartolomé Castagnola, quién sos!!??)

Razones por las que desaparecí

Hace mucho que no escribo acá. Desde el 22 de febrero, osea…varios meses. (Estudié comunicación, sorry). Es más, esto es tan patético que ya ni entro a ver cuántas visitas tengo por día -algo que antes hacía religiosamente-, porque me deprime ver cómo caen los números. Igual hay un par de pajas que entran para ver fotos de Antu Natale, así que no me deprimo del todo.

En fin, les cuento por qué desaparecí. Me puse de novia. Y sí, soy como las forras esas que cuando se ponen de novias dejan d hacer mil cosas que hacen cuando estas solteras; a saber, salir con las amigas, ponerse en pedo, y en mi caso, escribir un blog.

Para llevar tranquilidad a los hogares, sigo siendo la misma. Todavía pienso que los hombres son todos garcas que se comen a cuanta chiruza les de bola en Rumi, que encima son tan grasa que cuando te quieren cortar el rostro simplemente desaparecen, que las minas con rulos son re putas y muchas verdades más que enumerar acá sólo dejaría en evidencia lo fundamentalista que SOY.

Sin embargo, como me di cuenta de que la profesión que ejerzo conlleva la desgracia de vivir a destiempo del mundo y otras mierdas más (no, no soy sereno de garage), estoy decidida a sacarle el jugo a una de las pocas cosas que se hacer; escribir.

Escribir y ser resentida, obvio. Y mezclar ambas porque es lo que mejor me sale. En síntesis, seguir puteando a los hombres y dando consejo a las minas sin ningún sustento más que mi intuición.

Stayed tuned – el próximo Top 5 llegará pronto.

PD: ¿Alguien sabe algo de la vida de Antu Natale? Desde que cerró su FB no la puedo stalkear más…

Observación de febrero

Lo malo de que no me forree nadie es que no tengo nada para escribir acá. Pibes forros…¿dónde están?

TopCincos: Cómo cambian las mujeres según el lugar de vacaciones

1. Brasil: Es bien sabido que en este país a todo el mundo le importa un carajo el qué dirán. En la playa los tipos se pasean en sunga sin problemas y las minas en micro tangas aunque tengan la panza de la Tota Santillán. Por eso a las argentinas les parece refrescante (una mala traducción de refreshing, que es en realidad la palabra que quiero decir) ir a Brasil: nadie te mira raro, no tenés que producirte mucho y hasta es aceptable usar Havaianas para ir a bailar. De hecho, si no las usás sos una boluda, porque los tacos para las calles de tierra y arena brasileñas son lo menos. En resumen: las minas argentinas en tierras cariocas llevan mucho el estilo natural, poco maquillaje, ropa que en Buenos Aires sólo usan de pijama, y como la humedad hace que el pelo sea indomable y parezcas una bruja todo el tiempo, en general da la sensación de que las argentinas al lado de las brasileras son fuleras. Una clara mentira.

2. Punta del Este/Pinamar: Acá las minas se tiran todo el perchero encima. Por alguna razón que desconozco estos dos lugares son los típicos para hacer face; es decir, lucir pilcha en la playa y hacerse la linda como si estuvieras todo el tiempo en una sesión fotográfica de la revista Caras, edición Las ondas del verano. Las boludas que se tragan esta historieta suelen usar accesorios en la playa, como aros largos y pulseras (¿¿¿tienen idea lo ridículo que es esto???), sandalias de plataforma, shorts y camisitas de marca y hasta planifican el bolso que van a llevar A LA PLAYA. Estas penes no se dan cuenta de que la ropa en la playa se arruina y que quedan como unas pelotudas porque el look Ondas del Verano le queda bien solamente al gato de turno –¿quién es ahora?-. Además, no me imagino lo estresante que debe ser tener que pensar qué ponerte para ir a la playa…ya suficiente tengo con pensar que me pongo para enganchar algo en el boliche…


3. Norte (Salta, Jujuy, Tucumán): La transformación de las minas en este destino es quizás el más curioso. No se por qué ni cuándo se da exactamente, en qué frontera provincial, pero generalmente las mujeres actúan como si hubieran experimentado un acercamiento a la pachamama y abandonan todo el look urbano para adoptar el estilo norteño, que básicamente consiste en bandanas, pantalones holgados con los colores de Bolivia, morrales, alpargatas, pañuelos rollingas, en fin, un look que en Buenos Aires sólo ves los domingos en Plaza Francia y probablemente te de asco. Además vuelven con un sentido “renovado” de la vida y piensan, por ejemplo, que la joda en el norte es mucho más divertida que en la ciudad y que todo es más simple y mejor y una sarta de pelotudeces así. Igual, lo que más me da curiosidad es saber qué hacen las minas con toda la ropa horrible que se compran el norte una vez que vuelven a sus respectivas ciudades.

4. Villa Gesell: Esta ciudad balnearia el fenómeno es exactamente opuesto al de Pinamar y Punta del Este. Como abundan las rollingas, cumbieras y gente grasa en general, la preocupación antes de ir a la playa es cuál de todas las minitas del grupo (que suelen ser como 10 que alquilan un departamento de 2 ambientes todas juntas) lleva la guitarra y cuál la heladerita con la birra. El look, muy descontracturado, también se usan las bandanas, pero de lycra, zapatillas topper, remeras de morley y para la tarde (porque siempre te cagás de frío a la tardecita en la costa argentina) camperitas con capucha.


5. Estados Unidos/hemisferio norte: Como en el verano argentino allá hace un frío que te cagás, las minas no tienen mucho margen para hacerse las lindas.  Así que, predominan más que nada las camperas tipo esquimal, guantes, capuchas, lo que venga. Algunas, las más boludas, se animan a pelar leggings y calzas para hacerse las fashionistas…pero para lo único que sirve es para congelarse ahí abajo.  Igual lo curioso de estos destinos es cómo las minas enloquecen con la ropa de allá. Generalmente vuelven con bolsas llenas de GAP, Abercrombie y Forever 21. Tener un buzo de GAP (original, obvio) es, por alguna de esas argentinadas que no entiendo, indicador de status social.

Última observación del año

El mayor capital de los hombres es que no saben decir NO. Por eso mienten, inventan excusas ridículas y esquivan perfectamente los centros que les podés llegar a tirar. Así logran mantener a las minas siempre expectantes.

El mayor capital de las minas es que no les creemos nada de lo que dicen. Así logramos mantener la salud mental.

Cosas que las minas deberían tener en cuenta antes de enloquecer

  1. Los hombres no hablan con otros hombres sobre sus aventuras sexuales. Esto es, en detalle, claro. Como mucho, intercambian un balance general que oscila entre los siguientes calificativos: “es una loca” “es una tigresa” o, en su defecto “es una momia”. Así, y a diferencia de las minas, los hombres omiten los detalles escabrosos con los cuales nosotras nos hacemos una fiesta. Y sí, para los hombres que leen esto, si es que todavía insisten en entrar a este blog, les comento que las minas sí hablamos sobre el tamaño (que sí importa -y mucho-), el desempeño, lo tierno que fueron -o no- después del sexo, y muy importante, cómo fue la despedida. ¿Qué es esto último? Las minas le damos mucha importancia al cierre de la noche/día/encuentro. Es decir, cómo el pibe te saluda, qué te dice y a partir de ahí, sacamos conclusiones pedorras sobre a dónde va lo que sea que tienen (la eterna pregunta). Por ejemplo, un gran “no se debe hacer nunca” es saludar a una mina que te acabas de garchar (y por ende, intercambiar fluidos) con un beso en el cachete. ¿Qué te hacés el asquerosito flaco? Saludame como corresponde, grasa. Un beso es lo mínimo, no pido un chape, pero un beso en la boca que diga, al menos, “la pasé bien” o “quiero hacer como que la pasé bien y no soy grasa“. Así que, en definitiva, a estar muy atentos al momento de la despedida.
  2. Los hombres no piensan en las minas ni un cuarto de lo que pensamos nosotros en ellos. Es decir. Las minas generalmente nos obsesionamos fácil, esto ya lo vengo repitiendo desde hace varios posteos y literalmente nos quedamos pensando en cada palabrita, cada gestito que hizo, qué significará, que estará haciendo, me habrá dicho la verdad cuando me dijo que... En concreto, para graficarte cuánto de su día él piensa en vos: pensá en ese chongo que tenés ahí agendado que casi que te da un poco de asco pero lo tenés por las dudas, para esos momentos de emergencia total. ¿Cuánto pensás en él durante el día? Yo diría, -10. Bueno, el pibe que te gusta probablemente piense en esa misma cantidad sobre vos durante el día. Esto es así por una cuestión biológica. No significa que no le gustás. Significa que los hombres están incapacitados para pensar en otro ser que no sean ellos mismos. Claro que las excepciones son cuando el pibe está enamorado. Pero ahí el hombre está hecho un pelotudo y es muy excepcional, así que no entra en los cánones de comportamiento que podemos esperar de un hombre y merece análisis aparte.
  3. Los hombres no dan señales de vida después de garchar por lo menos, durante tres días. Esto es el mínimo.  Puede pasar una semana también. Hasta dos diría yo. Así que si estás deprimida porque tu chongo, que parecía tan tierno la noche que te lo garchaste y jurabas que habías encontrado a alguien diferente… Tomá nota: primero, los hombres son todos iguales. No existe eso de “él es diferente”. Es mentira, es puro marketing. Segundo: si te lo garchaste y pasaron cuatro días y el pibe parece como si se lo hubiera tragado la tierra…es normal!!!! Alegrate porque te tocó un pibe normal. Esto también es algo biológico. Estoy realmente convencida de que los hombres tienen algún impedimento hormonal que les prohíbe establecer contacto con la mina que se garcharon hasta dentro de los tres días de consumado el hecho.
  4. Los hombres realmente no tienen memoria. Más sencillo: no se acuerdan de nada. Vos podés contarles mil cosas que después te van a volver a preguntar lo mismo. Otra vez, creo que la explicación radica en que no les importa más nadie que ellos. Ahora, lo increíble es que si les preguntás quién hizo el segundo gol de Chacarita contra Deportivo Español en el 79, se lo acuerdan. Una muy buena que me pasó a mí: un muñeco me dice…”eras vos la que le gustaba tal película?” – sobre una peli que yo le había estado limando el cerebro para que la viera.  Sí, genio, era yo!!! Ahora, hasta que no se inventen las memorias portátiles para hombres no me llames más… garca, grasa, cornudo, impotente.
  5. Los hombres que son tiernos después de garchar en realidad lo hacen porque les gusta sentirse bien, no porque tengan algún sentimiento por vos o porque les importes en algún grado más que el de mera “chonga”. Esta data pudo ser confirmada por TopCincos con varios hombres. En palabras más simples: el hecho de que el pibe, después de cojer, te abrace o haga alguna de las penadas que hacen los hombres para crear falsas ilusiones, no significa  nada. A los hombres, igual que a nosotras, les gusta sentirse bien y pasarla bien, aún cuando esto implique hacerse el noviecito lindo y amoroso. A los hombres que hacen esto deberían lincharlos, por caretas, grasas, y garcas.

El mundo según los hombres

Una observación. Hace poco salí con un flaco a tomar algo.  Después de agotar todos los temas a mano pasamos a hablar de esas cosas que en realidad no te interesan pero preguntás porque es  mejor que nada. Uno de esos temas es ¿tenés hermanos/as?. ““, me dice. “Una de 15 que es el amor de mi vida, me llevo súper bien, la adoro“.

Buenísimo, pensé. Por algún motivo todos los flacos que me gustan siempre tienen relaciones excelentes con sus hermanas menores. ¿Y?, pensarán ustedes. Les paso a contar. A las minas nos dan celos las relaciones tan amorosas con las hermanas. Es enfermizo, sí, pero no por eso menos verdadero.

Igual ese no es el punto. El punto es lo que pasó a continuación. “¿Tiene novio?”, le pregunto. No sé por qué le pregunté eso, en realidad me chupa un huevo si la pendeja tiene un novio, si es lesbiana, transexual o si le gusta hacerse cojer por monos tití. Y aquí, la respuesta magistral, que me abrió la cabeza sobre cómo piensan verdaderamente los hombres…

No, es re buenita, no sale, no fuma, no toma ni se aprieta a flacos“.

Y ahí lo tienen. Básicamente, eso nos revela cómo dividen los hombres a las mujeres. Y eso querría decir que yo, por ejemplo, como me pongo en pedo -cada tanto-, me apreto a flacos -muy ocasionalmente- y salgo -casi nada- no soy buenita. ¿Y qué soy? Y, en última instancia, eso también nos indica qué buscan los hombres en las minas. Buscan eso, una buenita. Que no haga nada, que sea, lisa y llanamente, un embole. Pero eso sí, buenita eh.

En fin. Un aviso cortito para todos esos hermanos ilusos que hablan maravillas de sus hermanitas. Les aviso que hoy en día las pendejas están terribles. Peor que en “nuestras épocas”. La mayoría a los 15 ya garcharon, andan peteando por ahí y se ponen en pedo con vodka puro. Ahí tienen ¡giles!

Cosas que los hombres dicen sobre las mujeres y tienen razón

  1. Somos histéricas. Y lo peor: hay minas que le siguen la charla a determinados pibes por cuestiones tan penes como que “les da lástima” cortarles el rostro. Entonces estiran la cosa hasta la eternidad y están que sí, que no, cuando -casi siempre- las minas tienen muy en claro que a ese pibe no lo tocan ni con guantes de goma. ¿Por qué somos histéricas? No sé. ¿Pero qué seríamos las mujeres sin nuestra cuota de histeria?
  2. Todas las minas buscan novio, siempre. Esa paranoia que tienen los hombres que básicamente consiste en “si me la garcho, va a quedar re enganchada“, un 99% de las veces es verdadera. Es decir, no conozco 1 sola mina (soltera) que no quiera encontrar un pibe para ponerse de novia. La regla sería, más o menos, así: las minas que están de novias generalmente fantasean con estar solteras, las minas que están solteras, siempre buscan ponerse de novias. De todas maneras, eso no justifica en absoluto esa cosa nefasta que hacen los hombres de “alejarse” cuando se dan cuenta de que la mina se está enganchando. Eso es muy grasa y demás adjetivos que puedan pensar. Osea, para vos, pebete que no entendés nada de la puta vida, te digo: si te la garchaste, probablemente esté esperando que la llames de nuevo y hay un 99% de posibilidades de que ella esté pensando que “la cosa da para más”.
  3. A las mujeres no les gusta que los hombres salgan con sus amigos. Principalmente a lugares de levante, es decir, bares, boliches, puteríos. El motivo es más que claro y no amerita explicación. Ahora, la mujer que dice que no tiene problema con que su novio vaya a bailar…MIENTE. Y un tip para las minas: es clave, los sábados y domingos a la tarde fijarse en el Facebook del chabón que les gusta si agregaron a minas. Generalmente, los más putañeros todos los fines de semana agregan a minas nuevas, que claramente conocieron en el boliche la noche anterior. (Si consigo novio después de haber revelado esta data de mina desesperada y stalker…haganme un monumento).
  4. Las minas arman historias donde no las hay. Es decir, imaginamos relaciones, tergiversamos palabras, inventamos gestos. Digo, un mensaje tierno no es indicio de nada. Hacerle un planteo a un flaco que conociste hace un mes, no da. En general, el consejo sería el siguiente: hasta que el pibe no establezca ÉL que lo que los une es más que un garche…no hay que darle trascendencia a la relación, simplemente porque las que quedamos como locas somos nosotras. Ellos ni se dan por enterados.
  5. Cuando decimos que ya estamos listas para salir, en realidad nos faltan, mínimo, unos 15 minutos más.