TopCincos: Pruebas de que las mujeres somos retorcidas – y los hombres también

Como ya les comenté hace tiempo (¿se acuerdan, cuando posteaba todos los días?) esta plataforma de blog súper copada me permite saber cómo llegan los usuarios a TopCincos. Es decir, qué palabras/frases/preguntas escriben para que los buscadores los traigan aquí. Es una herramienta muy curiosa.

Comparto a continuación cinco búsquedas que me parece muestran cómo las mujeres somos y seremos las eternas despechadas…Aclaro que las búsquedas son de los últimos 30 días.

  1. Cuando un hombre no te manda más mensajes.
  2. Qué mentiras dicen los hombres en un boliche.
  3. Es buena señal que un hombre después del sexo te abrace.
  4. Cómo lograr que un hombre quiera ponerse de novio
  5. Razones por las que un hombre no te llama tanto.

Bonus track: Que salga del boliche y me mande mensaje

Obvio que ELLOS también googlean cosas bastante patéticas…si no, fijense ustedes.

  1. Pendejas en calzas.
  2. Pendejas en Gesell.
  3. Mujeres lindas pero normales.
  4. Brasileñas en calzas.
  5. Imágenes de chavas guapas en pijamas para el frío.

Y les comparto los últimos cinco que no entran en ninguna categoría pero son imperdibles.

  1. Sapatillas cumvieras cn hondas en la goma de abajo (sic)
  2. Son lesbianas las que se rapan el pelo
  3. Las tías se vuelven locas en las despedidas
  4. Frases en el twitter de jazmin de gracia que decia algo como que era una losser (sic)
  5. Shampoo para guantes de portero (¿WTF?).

TopCincos: Cosas que dicen los hombres – y lo que realmente quieren decir.

  1. Me cuesta mucho expresar mis sentimientos. No siento nada por vos.
  2. No me llegó tu mensaje. Me llegó y lo leí pero ni en pedo dejaba de salir con mis amigos para verte a vos.
  3. Soy diferente a los demás hombres. Soy idéntico a todos.
  4. Es la primera vez que me pasa. Soy impotente.
  5. Te juro que me gusta estar con vos, no importa si no garchamos. Quiero verte porque sos la única que me puedo garchar fácil.

TopCincos: Cosas de los hombres que nunca van a dejar de sorprenderme

  1. La facilidad para aparecer y desaparecer. Es decir, un día te matan a mensajes y llamados y al día siguiente se los tragó la tierra. De hecho hay algo que he bautizado como ”iniciar la retirada”. Ocurre cuando un pibe con el que saliste algunas veces, digamos 2 o 3, de repente deja de contactarte y si no fuera porque vos lo llamás, no tendrías ni noticias de él. Ese pibe está “iniciando la retirada”. Consiste en ir borrándose de a poco, es decir, sin dar la cara, como para que todo el asunto “desaparezca solito”. Una grasada total.
  2. Cómo tardan 140 horas para responder un mensaje de texto. ¿Qué mierda hacen con el celular? Para mi, la concatenación lógica de eventos a la hora de recibir un sms es: leo, pienso, respondo. Me pasó de pibes que tardaron literalmente 3 horas en contestar. Nadie está TAN ocupado. Además, el mensaje pierde validez después de tanto tiempo y el delay genera que esté obsesivamente mirando el celular hasta que llegue la fucking respuesta. ¿Tan difícil es? Algunos dicen que la tardanza en responder es proporcional al interés de esa persona en vos, a saber; más tarda, más le importás un carajo. También sucede lo opuesto: si responde al instante está desesperado. Eso nunca es bueno.
  3. Cómo se toman tan en serio los partidos de fútbol entre ellos. Se de pibes que se mandan cadenas de mails eternas planeando “la táctica” para el partido del fin de semana…en cancha de papi!!!!!!!!! (N.E.: partido 5 contra 5). Déjense de joder…son horribles!!!!
  4. La forma en que reaccionan si tienen un percance a la hora del sexo…Más conocido como “si no se les para”. En general, esto es lo que pasa cuando a un hombre no le funciona su miembro: primera reacción, el clásico “no puedo creerlo” (a veces acompañado de la variante “te juro que nunca me pasó“). Después de ahí, es todo incómodo. El pibe se pone serio y se queda callado y ella, lógicamente, intenta remontar la situación con chistes y frases hechas tipo “no te preocupes, es normal“ (aclaración: no lo es, sí preocupate). Pero no hay caso, el pibe cambió para siempre. En definitiva lo frustrante de todo el asunto es que al final quien la pasa peor es la mina; se queda sin garche y tiene que aguantarse a la momia de pito blando. Horror!!!! Huir cuanto antes.
  5. El hecho de que solo tengan 4 frases para describir la ropa de las mujeres:Es ridículo” “Es un pijama” “Es la carpetita de la abuela” “Es de gato“.

TopCincos: Por qué los hombres siguen viviendo en 1920

  1. Todavía piensan que si una mina hace el primer avance “está regalada”. Hace no mucho tiempo una persona del sexo masculino me dijo, en textuales palabras: “El problema con chaparme a una mina en un boliche es que el lunes ya me está mandando mensaje para ver en qué ando. Yo a esa mina no le respondo más, porque está muy fácil”. Es cierto que un gran error de las mujeres es mandar mensajes sin sentido (sin sentido para los hombres, claro), pero de ahí a pensar que porque una mina manda un mensaje ya está regalada, hay un abismo. Una dosis de realidad para los hombres: primero, ¿dónde les entra tanto ego? y segundo, a veces las minas estamos SIMPLEMENTE aburridas y queremos charlar con alguien o mandar mensaje para sentirnos bien. No significa nada más que eso. Nadie se quiere casar ni tener hijos solo por un par de palabras en el celular. Maduren.
  2. No pueden entender que las mujeres también disfrutan de -y pueden mantener- una relación sin compromisos. Vuelvo a lo mismo, relánjense, no son ni tan lindos ni tan copados como piensan que son. Las minas a veces lo único que buscan es un chongo. Posta!!
  3. Asumen que una mujer que se viste escotada y/ó con pollera corta es un gato o “quiere guerra” (sic). ¿No puede ser simplemente que la mina esa le guste mostrar las lolas o las piernas porque le gusta su cuerpo? De todas maneras eso revela, una vez más, el pensamiento binario de los hombres: “Escote=trola Pollera mini=quiere masa”.
  4. Piensan que hacer cosas de a 2 con otro hombre es de gay. Por ejemplo, ir al cine. Qué boludos que son!!!
  5. pd: muerte a este polista negrero! (Bartolomé Castagnola, quién sos!!??)

Razones por las que desaparecí

Hace mucho que no escribo acá. Desde el 22 de febrero, osea…varios meses. (Estudié comunicación, sorry). Es más, esto es tan patético que ya ni entro a ver cuántas visitas tengo por día -algo que antes hacía religiosamente-, porque me deprime ver cómo caen los números. Igual hay un par de pajas que entran para ver fotos de Antu Natale, así que no me deprimo del todo.

En fin, les cuento por qué desaparecí. Me puse de novia. Y sí, soy como las forras esas que cuando se ponen de novias dejan d hacer mil cosas que hacen cuando estas solteras; a saber, salir con las amigas, ponerse en pedo, y en mi caso, escribir un blog.

Para llevar tranquilidad a los hogares, sigo siendo la misma. Todavía pienso que los hombres son todos garcas que se comen a cuanta chiruza les de bola en Rumi, que encima son tan grasa que cuando te quieren cortar el rostro simplemente desaparecen, que las minas con rulos son re putas y muchas verdades más que enumerar acá sólo dejaría en evidencia lo fundamentalista que SOY.

Sin embargo, como me di cuenta de que la profesión que ejerzo conlleva la desgracia de vivir a destiempo del mundo y otras mierdas más (no, no soy sereno de garage), estoy decidida a sacarle el jugo a una de las pocas cosas que se hacer; escribir.

Escribir y ser resentida, obvio. Y mezclar ambas porque es lo que mejor me sale. En síntesis, seguir puteando a los hombres y dando consejo a las minas sin ningún sustento más que mi intuición.

Stayed tuned – el próximo Top 5 llegará pronto.

PD: ¿Alguien sabe algo de la vida de Antu Natale? Desde que cerró su FB no la puedo stalkear más…

Observación de febrero

Lo malo de que no me forree nadie es que no tengo nada para escribir acá. Pibes forros…¿dónde están?

TopCincos: Cómo cambian las mujeres según el lugar de vacaciones

1. Brasil: Es bien sabido que en este país a todo el mundo le importa un carajo el qué dirán. En la playa los tipos se pasean en sunga sin problemas y las minas en micro tangas aunque tengan la panza de la Tota Santillán. Por eso a las argentinas les parece refrescante (una mala traducción de refreshing, que es en realidad la palabra que quiero decir) ir a Brasil: nadie te mira raro, no tenés que producirte mucho y hasta es aceptable usar Havaianas para ir a bailar. De hecho, si no las usás sos una boluda, porque los tacos para las calles de tierra y arena brasileñas son lo menos. En resumen: las minas argentinas en tierras cariocas llevan mucho el estilo natural, poco maquillaje, ropa que en Buenos Aires sólo usan de pijama, y como la humedad hace que el pelo sea indomable y parezcas una bruja todo el tiempo, en general da la sensación de que las argentinas al lado de las brasileras son fuleras. Una clara mentira.

2. Punta del Este/Pinamar: Acá las minas se tiran todo el perchero encima. Por alguna razón que desconozco estos dos lugares son los típicos para hacer face; es decir, lucir pilcha en la playa y hacerse la linda como si estuvieras todo el tiempo en una sesión fotográfica de la revista Caras, edición Las ondas del verano. Las boludas que se tragan esta historieta suelen usar accesorios en la playa, como aros largos y pulseras (¿¿¿tienen idea lo ridículo que es esto???), sandalias de plataforma, shorts y camisitas de marca y hasta planifican el bolso que van a llevar A LA PLAYA. Estas penes no se dan cuenta de que la ropa en la playa se arruina y que quedan como unas pelotudas porque el look Ondas del Verano le queda bien solamente al gato de turno –¿quién es ahora?-. Además, no me imagino lo estresante que debe ser tener que pensar qué ponerte para ir a la playa…ya suficiente tengo con pensar que me pongo para enganchar algo en el boliche…


3. Norte (Salta, Jujuy, Tucumán): La transformación de las minas en este destino es quizás el más curioso. No se por qué ni cuándo se da exactamente, en qué frontera provincial, pero generalmente las mujeres actúan como si hubieran experimentado un acercamiento a la pachamama y abandonan todo el look urbano para adoptar el estilo norteño, que básicamente consiste en bandanas, pantalones holgados con los colores de Bolivia, morrales, alpargatas, pañuelos rollingas, en fin, un look que en Buenos Aires sólo ves los domingos en Plaza Francia y probablemente te de asco. Además vuelven con un sentido “renovado” de la vida y piensan, por ejemplo, que la joda en el norte es mucho más divertida que en la ciudad y que todo es más simple y mejor y una sarta de pelotudeces así. Igual, lo que más me da curiosidad es saber qué hacen las minas con toda la ropa horrible que se compran el norte una vez que vuelven a sus respectivas ciudades.

4. Villa Gesell: Esta ciudad balnearia el fenómeno es exactamente opuesto al de Pinamar y Punta del Este. Como abundan las rollingas, cumbieras y gente grasa en general, la preocupación antes de ir a la playa es cuál de todas las minitas del grupo (que suelen ser como 10 que alquilan un departamento de 2 ambientes todas juntas) lleva la guitarra y cuál la heladerita con la birra. El look, muy descontracturado, también se usan las bandanas, pero de lycra, zapatillas topper, remeras de morley y para la tarde (porque siempre te cagás de frío a la tardecita en la costa argentina) camperitas con capucha.


5. Estados Unidos/hemisferio norte: Como en el verano argentino allá hace un frío que te cagás, las minas no tienen mucho margen para hacerse las lindas.  Así que, predominan más que nada las camperas tipo esquimal, guantes, capuchas, lo que venga. Algunas, las más boludas, se animan a pelar leggings y calzas para hacerse las fashionistas…pero para lo único que sirve es para congelarse ahí abajo.  Igual lo curioso de estos destinos es cómo las minas enloquecen con la ropa de allá. Generalmente vuelven con bolsas llenas de GAP, Abercrombie y Forever 21. Tener un buzo de GAP (original, obvio) es, por alguna de esas argentinadas que no entiendo, indicador de status social.