1. Brasil: Es bien sabido que en este país a todo el mundo le importa un carajo el qué dirán. En la playa los tipos se pasean en sunga sin problemas y las minas en micro tangas aunque tengan la panza de la Tota Santillán. Por eso a las argentinas les parece refrescante (una mala traducción de refreshing, que es en realidad la palabra que quiero decir) ir a Brasil: nadie te mira raro, no tenés que producirte mucho y hasta es aceptable usar Havaianas para ir a bailar. De hecho, si no las usás sos una boluda, porque los tacos para las calles de tierra y arena brasileñas son lo menos. En resumen: las minas argentinas en tierras cariocas llevan mucho el estilo natural, poco maquillaje, ropa que en Buenos Aires sólo usan de pijama, y como la humedad hace que el pelo sea indomable y parezcas una bruja todo el tiempo, en general da la sensación de que las argentinas al lado de las brasileras son fuleras. Una clara mentira.
2. Punta del Este/Pinamar: Acá las minas se tiran todo el perchero encima. Por alguna razón que desconozco estos dos lugares son los típicos para hacer face; es decir, lucir pilcha en la playa y hacerse la linda como si estuvieras todo el tiempo en una sesión fotográfica de la revista Caras, edición Las ondas del verano. Las boludas que se tragan esta historieta suelen usar accesorios en la playa, como aros largos y pulseras (¿¿¿tienen idea lo ridículo que es esto???), sandalias de plataforma, shorts y camisitas de marca y hasta planifican el bolso que van a llevar A LA PLAYA. Estas penes no se dan cuenta de que la ropa en la playa se arruina y que quedan como unas pelotudas porque el look Ondas del Verano le queda bien solamente al gato de turno –¿quién es ahora?-. Además, no me imagino lo estresante que debe ser tener que pensar qué ponerte para ir a la playa…ya suficiente tengo con pensar que me pongo para enganchar algo en el boliche…

3. Norte (Salta, Jujuy, Tucumán): La transformación de las minas en este destino es quizás el más curioso. No se por qué ni cuándo se da exactamente, en qué frontera provincial, pero generalmente las mujeres actúan como si hubieran experimentado un acercamiento a la pachamama y abandonan todo el look urbano para adoptar el estilo norteño, que básicamente consiste en bandanas, pantalones holgados con los colores de Bolivia, morrales, alpargatas, pañuelos rollingas, en fin, un look que en Buenos Aires sólo ves los domingos en Plaza Francia y probablemente te de asco. Además vuelven con un sentido “renovado” de la vida y piensan, por ejemplo, que la joda en el norte es mucho más divertida que en la ciudad y que todo es más simple y mejor y una sarta de pelotudeces así. Igual, lo que más me da curiosidad es saber qué hacen las minas con toda la ropa horrible que se compran el norte una vez que vuelven a sus respectivas ciudades.
4. Villa Gesell: Esta ciudad balnearia el fenómeno es exactamente opuesto al de Pinamar y Punta del Este. Como abundan las rollingas, cumbieras y gente grasa en general, la preocupación antes de ir a la playa es cuál de todas las minitas del grupo (que suelen ser como 10 que alquilan un departamento de 2 ambientes todas juntas) lleva la guitarra y cuál la heladerita con la birra. El look, muy descontracturado, también se usan las bandanas, pero de lycra, zapatillas topper, remeras de morley y para la tarde (porque siempre te cagás de frío a la tardecita en la costa argentina) camperitas con capucha.

5. Estados Unidos/hemisferio norte: Como en el verano argentino allá hace un frío que te cagás, las minas no tienen mucho margen para hacerse las lindas. Así que, predominan más que nada las camperas tipo esquimal, guantes, capuchas, lo que venga. Algunas, las más boludas, se animan a pelar leggings y calzas para hacerse las fashionistas…pero para lo único que sirve es para congelarse ahí abajo. Igual lo curioso de estos destinos es cómo las minas enloquecen con la ropa de allá. Generalmente vuelven con bolsas llenas de GAP, Abercrombie y Forever 21. Tener un buzo de GAP (original, obvio) es, por alguna de esas argentinadas que no entiendo, indicador de status social.